#LaDiferenciaPelayo: España también gana por oficio

Por Irene García (@IreneGarciaO)

Trabajada victoria de España ante Austria en Viena (0-1) que, prácticamente, nos asegura el billete para el Mundial de Francia 2019.

Es cierto que los antecedentes invitaban al optimismo. Quizá España salió al campo pensando demasiado en el pasado, en lugar de centrarse en el presente y Austria, agradeció el gesto y se creció. Durante la primera parte, España echó de menos todas esas cosas buenas que han sido costumbre durante los últimos tiempos, dejó el balón a su suerte y entró al trapo de una selección austríaca mucho más cómoda en la confrontación física que en la creación. España llegó poco, apenas nada, y la batalla en el centro del campo se mantuvo en un equilibrio perfecto entre la voluntad de Virginia Torrecilla por poner orden, y la apuesta por el cuerpo a cuerpo de las austríacas.



Hizo falta soltarse la melena y entender que este equipo funciona mucho mejor cuando se acuerda de lo bien que puede jugar. Los adornos estaban fuera de lugar, había que tirar de pico y pala para romper el muro austríaco y en esas, apareció un pase teledirigido de Mapi León para cruzar la frontera de Austria y caer a los pies de Jenni Hermoso. La delantera no es conocida por perdonarle la vida a ninguna arquero y España se adelantaba con lo justo (0-1). El final del partido terminó con el campo vencido hacia el área de Austria, cosa que nos gusta mucho más. Asoma otro Mundial y podemos decir que también sabemos sufrir. Será necesario de cara al futuro.

Foto cabecera I @SeFutbol

#LaDiferenciaPelayo: España derrite el hielo en Helsinki

Por Irene Garcia (@IreneGarciaO)

España vence a Finlandia en Helsinki (0-2) y pone pie y medio en el Mundial de Francia de 2019.

Para combatir el frío se puede correr. Aunque en este caso, fuese Finlandia la que persiguiese la pelota cual ratón detrás de un trozo de queso que huele, pero asume que está fuera de su alcance. España echaba vapor por la boca, y ambición por las orejas, y poco tardó el equipo dirigido por Jorge Vilda en quitarse el anorak y afrontar las temperaturas con decisión. La primera que suele por costumbre dar ese paso adelante es Irene Paredes. La central española es un insulto a la mediocridad. Hay algo en ella que me inquieta a la par que me fascina y es, que dentro de su cabeza, no sé si hace más frío que en la propia capital finlandesa. Fue ella quien, de nuevo, con un cabezazo inapelable, hizo entrar en calor a España. La vida sigue igual.

Jorge Vilda ha encontrado además en Virginia Torrecilla y en Patri Guijarro un muro infranqueable hasta para los caminantes blancos. Las dos mallorquinas, que llevan el clima templado en las venas, manejan los tiempos del partido como un diapasón, y para mí, empiezan a convertirse en la mejor pareja de baile que podemos ver en la medular.



España ha conseguido tener un libro de estilo. Y no me refiero a la obligación de jugar de esta o aquella manera, sino a tener recursos en diferentes circunstancias. Ante Finlandia hizo falta lo justo, pero La Roja no fue rácana en fútbol. Sí, muy práctica. Con el golazo de Olga García nada más arrancar la segunda parte, tocó guardar gasolina, sudar menos y soplarse algo más las manos para calentarse.

Es cierto que todavía hacen faltas pruebas de fuego para desarrollar las piernas y la cabeza a la altura de las grandes favoritas de cara al Mundial, pero lo más importante es que la Selección ya es una realidad. Muchos dicen que el frío es algo mental. Pues bien, de mentalidad este equipo va sobrado. Con pie y medio en Francia 2019, España no parece inmutarse de cara al lugar que ocupa, pero va dando pasitos de gigante. Si seguimos por este camino, la Selección tendrá posibilidades de salir victoriosa en su pelea frente a los molinos de viento. Esos que se nos cruzarán en el camino cuando llegue la hora de pelear por algo mucho más grande. De momento, el frío no nos echa para atrás, es más, nos sienta muy bien.

#LaDiferenciaPelayo: España, campeona de la Cyprus Cup

Por Irene García (@IreneGarciaRM)

La Selección Española Femenina se proclama campeona de la Cyprus Cup tras vencer a Italia en la final (2-0) con goles de Amanda Sampedro y Patri Guijarro.

Tras el partido frente a Holanda escribí que había que celebrar las buenas noticias. Que quizá no somos las mejores, ni mucho menos, pero cuando se trabaja, se lucha y se consiguen objetivos, nos podemos permitir un brindis de más. En Chipre, España ha dado otro paso adelante. Si ya el año pasado consiguió la Algarve Cup, un nuevo título alimenta las esperanzas y las ambiciones de un equipo que, siendo un poquito más viejo (o experimentado), ilusiona tanto o más que antes.

España no sabe especular, y esa también es una buena señal. Presionó a Italia desde el primer momento, aunque tanta voluntad provocó ciertos instantes de desorden. Alexia y Olga García gozaron de las ocasiones más claras en la primera parte para poner por delante a España, pero, una vez más, el equipo dirigido por Jorge Vilda no acertó en la definición y se marchó al vestuario con el ceño fruncido. La historia, hasta que nos midamos a alguna selección superior (recordemos que Holanda no lo fue) nos suena porque ya la hemos visto antes: España domina cada partido y no renuncia a su filosofía pase lo que pase. Se gana y se muere de pie.



En el segundo tiempo, el partido se puso de cara gracias al acierto de la pizarra. Del laboratorio de Jorge Vilda surgió una jugada de estrategia, que Amanda Sampedro mandó al fondo de la red para quitarnos los nervios, y sacudirnos esa sensación tan inquietante que nos recorre el cuerpo cuando monopolizamos el balón sin premio.

Italia intentó empujar a España hacia su campo para lograr el empate pero, un Jorge Vilda acertado en la gestión durante todo el torneo, dio entrada a Sandra Hernández y a Lucía García para desbaratar la intentona italiana. Hubo tiempo para que Lola Gallardo se luciese y para que Patri Guijarro confirmase su presencia con otro momento marca de la casa. Ese que finiquita partidos y añade títulos a las vidrieras. La mallorquina está casada con el gol en los últimos minutos. Y eso, nos encanta. Con una clasificación para el Mundial por delante, seguimos teniendo buenas noticias. Y en forma de copas, que, si me permiten el descaro, sientan mucho mejor. Barra libre para esperarnos lo mejor en un futuro no muy lejano.

Foto cabecera: @SeFutbol

#LaDiferenciaPelayo: España, a la final de la Cyprus Cup

Por Irene García (@IreneGarciaRM)

El equipo que dirige Jorge Vilda jugará la final de la Cyprus Cup ante Italia tras vencer a la República Checa (2-0) con goles de Irene Paredes y Alexia Putellas.

Volvemos a tener buenas noticias. Primero y la más importante, que España jugará otra final (recordemos la del año pasado en la Algarve Cup en la que además fuimos campeonas). Segundo, que el equipo dirigido por Jorge Vilda sabe sufrir. La República Checa planteó un partido más físico que con el balón en los pies, y a España le costó unos minutos darse cuenta de que era necesario tomar el control y no contemporizar. Virginia Torrecilla y Patri Guijarro volvieron al once titular y eso tuvo sus consecuencias. Si en el primer partido fue la central del Montpellier la que dio un paso adelante, esta vez, Patri Guijarro quiso formar un tándem perfecto mallorquín y de sus botas nacieron algunas de las ocasiones más claras de España en la primera parte. Solo la mala suerte y los palos privaron a España de irse con ventaja a los vestuarios, una costumbre no del todo agradable.



En el segundo tiempo, a España le hizo falta sufrir y esperar. Sabemos que paciencia sobra, pero ahora también hemos sabido entender que el momento llegará. Llegó de la mano (o de la cabeza mejor dicho) de Irene Paredes para firmar otra exhibición de la defensa del PSG. No exageramos si confirmamos que estamos ante una de las mejores zagueras del mundo. Gracias al tanto de Irene, España pudo quitarse la camisa de fuerza y buscó el tanto de la tranquilidad. España no quiso conformarse y nunca se fió de una marcador tan corto. Otro síntoma de madurez. Ya en el tiempo añadido, Alexia Putellas maquilló el marcador con el 2-0 y observamos que España sigue por el buen camino. Por lo menos, así lo confirma otra final.

#LaDiferenciaPelayo: Dominio absoluto, premio nulo

Por Irene García (@IreneGarciaRM)

El equipo que dirige Jorge Vilda no consigue pasar del empate a pesar de dominar durante todo el partido a Bélgica. El domingo, el tercer partido frente a la República Checa.

España se enfrentaba a un enemigo conocido en su segundo partido de la Cyprus Cup. Una Bélgica que nos traía buenos recuerdos y que cumplió con el guión. Con el mismo guión cumplió España, aunque esta vez de manera menos eficiente. Eso sí, España dominó hasta la saciedad, hasta el aburrimiento, apenas tuvo que defender, porque siempre tuvo el balón en los pies. Bélgica, por el contrario, se cansó de correr detrás de él. Lástima para las belgas, cuya venganza tendrá que seguir esperando.

La circulación hacia las bandas volvió a ser la tónica dominante del encuentro. Desde el medio, una Marta Carro omnipresente, destruía y construía como si hubiese estado jugando en este equipo durante toda su vida. Y no olvidemos que debutó el pasado miércoles ante Austria. Jenni Hermoso volvió a aportar todas las soluciones posibles, cuando los caminos más claros los cerraba la defensa belga; y Mari Paz, una pesadilla para las centrales, buscó sin encontrarlo un remate de cualquier forma y color que supusiese el primer tanto para España. La primera parte había sido un monólogo y la puntería castigaba a la Selección de manera inmerecida.


En la segunda parte, el asedio disminuyó provocado quizá por demasiados cambios que desestabilizaron el centro del campo y distrajeron a España.El ritmo bajó, y el equipo que dirige Jorge Vilda tuvo que empujar más de lo que estaba previsto para acercarse a la portería de Bélgica. El premio podría haber llegado en un penalti cometido sobre Lucía García (que dejó muy buenas sensaciones en los minutos que disputó con un descaro sorprendente y un oficio admirable), pero el disparo de Mari Paz Vilas lo detenía la guardameta belga. No hubo tiempo para más y España se fue con las manos vacías, a pesar de la superioridad. Faltó suerte, sobró todo lo demás.

Foto cabecera/ Federación Belga

#LaDiferenciaPelayo: Desembarco con victoria

Por Irene García (@IreneGarciaRM)

Los goles de Olga García y Mari Paz Vilas le dan la victoria a España en su debut en la Cyprus Women´s Cup. El próximo rival, Bélgica el viernes.

España cumplió en su debut en la Cyprus Cup y lo hizo corroborando la inercia positiva de los últimos meses. La Selección domina sus partidos, y ahora, además, se vuelve práctica arriba buscando las bandas y no renunciando nunca a una construcción con denominación de origen. Enfrente, y aunque no queramos llamarlo venganza, Austria se erigía como un rival sólido a pesar de las bajas. España ya saboreó las mieles de la vendetta en Mallorca con una verdadera exhibición, y hoy, en un escenario bañado también por el Mediterráneo, las de Jorge Vilda volvieron a demostrar que, quizá, lo de la Eurocopa fue un accidente.

En la primera parte y gracias al paso adelante que dio Virginia Torrecilla para hacerse con las riendas del partido, España puso orden en el centro del campo, ante una Austria más cómoda en el cuerpo a cuerpo. España aprovechaba los carriles para darle profundidad al juego, y en una de esas, Marta Corredera puso un centro medido al corazón del área para que una siempre despierta Olga García subiese el primer tanto al marcador.



A partir de entonces, Austria dio un paso atrás y España dos hacia adelante, aunque el dominio tardó en materializarse en gol. Sin embargo, y como no podía ser de otras manera, Mari Paz Vilas, la más lista de la clase, aprovechó un balón suelto dentro del área de Austria para poner tierra de por medio en el partido con el 0-2. Desde el tanto de Mari Paz hasta el final del partido, España ahorró energía ante la desidia de Austria. Suficiente para el primer final feliz del torneo y para llevarse los primeros tres puntos.

Foto Cabecera/ GEPA-Pictures

#LaDiferenciaPelayo I España-Holanda: buenas noticias

Por Irene García (@IreneGarciaRM)

No importa el apellido que le queramos poner al partido visto en Murcia, la Selección estuvo a la altura de toda una campeona de Europa, y no solo eso, le miró por encima del hombro.

Las buenas noticias hay que celebrarlas. No es cuestión de lanzar las campanas al vuelo, cuando aún nos queda toda una clasificación para el Mundial de Francia por delante, pero está claro que si contabilizamos los pasos cortos dados hasta ahora, podemos, al menos, sentirnos un poco más afortunados. No importa el apellido que le queramos poner al partido visto en Murcia, la Selección estuvo a la altura de toda una campeona de Europa, y no solo eso, la miró por encima del hombro. Los motivos para la alegría fueron varios, primero y sepan disculpar el autobombo, por la labor realizada por el equipo de Todofutboleras. Nadie dijo que fuese fácil, pero quién dijo miedo.

Sigamos. Visto lo visto, y asumiendo que Holanda no fue ni su sombra, a España le salió prácticamente todo bien, salvo perder a Virginia Torrecilla en la primera parte por lesión. Me explico, el equipo que dirige Jorge Vilda decidió jugar sin complejos y entonces minimizó las bandas holandesas hasta llevar a Lieke Martens, a Miedema y a Jansen al anonimato. La solidaridad con la que defendió España también es algo que debe volverse costumbre. Si a la presión iban Olga, Alexia o Jenni, las espaldas estaban bien cubiertas por Amanda, Patri Guijarro o Virginia. Si Virginia o Patri tomaban la iniciativa, Alexia, Olga y Jenni daban un pasito para atrás y firmaban una cobertura que redujo los espacios a la nada.


La presión dificultó la salida de balón de la Oranje hasta provocar que tuviesen que jugarse el balón en largo buscando alguna diagonal que hiciese daño a la espalda de la defensa española, otra vez, por cierto, impecable la tarea de Irene Paredes y Marta Torrejón. Misión imposible para el equipo de Sarina Wiegman durante los primeros cuarenta y cinco minutos.

El primer gol, casi anecdótico, hizo justicia. El segundo, obra de Gemma Gili cuando apenas llevaba dos minutos en el campo, desató la euforia y puso la guinda dándole su merecido a España.

En el horizonte se alza la Cyprus Women´s Cup 2018, otra oportunidad para seguir adquiriendo ritmo, apuntalando ideas y probando alguna que otra cosa nueva. De momento, el partido frente a Holanda no fue un gran paso para la humanidad, pero sí un pequeño paso para comprender que estamos en el buen camino.

#LaDiferenciaPelayo: España saca brillo a su filosofía

Por Irene García (@IreneGarciRM)

España se venga de Austria (4-0) y termina el año con pleno de victorias en la fase de clasificación para el Mundial de Francia 2019.

El ambiente invitaba a la vendetta. La algarabía y la alegría con que la isla había recibido a la Selección merecía un gran final. Con un público entregado frente a una selección austríaca que nos privó de alcanzar la gloria en la pasada Eurocopa tras una agónica tanda de penaltis, el equipo que dirige Jorge Vilda recogió el guante y quiso responder con afecto tanto a la audiencia que poblaba las gradas de Son Moix como a aquellos que lo vimos desde el sofá de casa (primer partido clasificatorio que cuenta con retransmisión).

Seré breve: España jugó un partido perfecto. Me explico, las cosas se empiezan por el principio y desde atrás, bajo la maestría y la sobriedad de Marta Torrejón e Irene Paredes (hecho que ya es costumbre) España no concedió ni la más mínima oportunidad a Austria. No reconocimos a ese equipo que nos apeó de la pasada Eurocopa allá por julio porque desde Mapi a Jenni, pasando por Patri, Virginia o Alexia, no las dejaron ser ni su sombra a las austríacas. Mención especial para las mallorquinas, las cuales se lucieron con la causa y terminaron el partido con un gol cada una. Jenni Hermoso pivotó como los ángeles y firmó una actuación para poner en las escuelas. Su presencia, más allá de ser una goleadora compulsiva, ofrece infinidad de soluciones y muy pocas dudas.

Renunciar a la esencia no está en el ADN ni en los mandamientos de esta Selección, pero sin embargo, aprendida la lección y con el recuerdo y las cicatrices aún frescas, España no abusó del pase horizontal y se centró en devorar el área de Austria con un juego mucho más directo de lo habitual. Salió todo, y todo bien. ¿Por qué? Mas allá del protagonismo individual, la Selección fue una perfecta novela coral que desde el primer minuto nos invitó a presenciar un verdadero espectáculo y una plácida velada. La Roja se gustó, fue bella en la construcción, bestia en la ejecución y un vendaval que ha dejado huella en Mallorca como cualquier tormenta de verano que se precie. Sin embargo, con el recuerdo de un verano que pudo ser mejor, España se lamió las heridas y se dejó llevar por la felicidad y por una filosofía que bien engrasada da licencia para soñar a largo plazo.