#LaDiferenciaPelayo: Un pleno para ilusionarnos

Por @IreneGarciaO

España vence a Serbia por 3-0 y termina la Fase de Clasificación para el Mundial de Francia con pleno de victorias 8/8.

De cara desde el minuto uno gracias a un penalti cometido sobre Vicky Losada que convirtió Jenni Hermoso, España solo tuvo que subirse a la barca y dejarse llevar por la corriente para llevarse los tres puntos. Serbia recibió el primer bofetón sin comerlo ni beberlo, pero su comienzo de partido, frío como el hielo, era una pista de que el encuentro podría ser incluso más placentero para la Selección que lo que indicaba el papel. Jorge Vilda ya había avisado de que el objetivo era la excelencia, una meta ambiciosa y un mensaje que debe calar de aquí a que comience un Mundial de Francia al que le tenemos muchas ganas. La fase de clasificación invita a ir con la cabeza alta y las ilusiones intactas.

El primer tiempo transcurrió con un ritmo intermitente. El gol tempranero nos produjo sopor, y el calor que producían las gradas de Las Gaunas no se correspondía con la baja temperatura del juego de ambos equipos. Salvo ciertos arranques de Amanda, a España le pesaron las piernas como para ponerse a hacer malabares. Si Patri Guijarro es la perfecta acompañante para Virginia Torrecilla en el medio, a Aitana Bonmatí aún le faltan algunos partidos de cocción para discutirle el papel a su compañera en el Barcelona. La calidad de Aitana es infinita, pero la paciencia también es importante para facilitar su aclimatación y su crecimiento. Superada la media hora de la primera mitad, Amanda Sampedro remataba con una gran volea un buen centro de Mapi León, y Serbia cambiaba la cara de sorpresa por la cara de circunstancias.


En el arranque de la segunda mitad, comenzó a llover a mares, un desafío del clima para que España se soltase la melena y disfrutase del chaparrón con un poco más de descaro. Con la clasificación en la mano, el marcador a favor y un rival que apenas hizo acto de presencia, lo que le pedíamos a la Selección solo se justificaba con la perfección que empezamos a exigirle. Jorge Vilda dio entrada a Patri Guijarro en el segundo tiempo, y el gesto de España fue más agradable. La jugadora mallorquina está pasando por un momento dulce contagioso. Todo lo que toca provoca algo bueno y a nosotros solo nos queda rezar para que ese estado de ánimo le dure hasta el Mundial de Francia.

El partido estaba tan cocinado, que España tuvo que esforzarse para alargar la aparición de bostezos en la grada. El doblete de Jenni contribuyó a la causa. Con Patri a la cabeza hubo ciertos destellos para provocar unos cuantos aplausos, los suficientes para cumplir con el trámite, agarrar bien fuerte el billete que nos llevará a Francia y creer que se puede. Recordaremos este verano con una sonrisa, pero ojalá podamos recordar el que viene como el mejor de nuestras vidas.


Foto cabecera Federación Riojana de Fútbol

#LaDiferenciaPelayo: España gana por inercia

Por @IreneGarciaRM

Exhibición goleadora de la Selección en Santander (5-1) ante Finlandia para mantenerse invicta en su grupo. Marcaron Marta Corredera (2), Jenni Hermoso, Mapi León y Nahikari García.

España ha perdido el miedo y el respeto a crecer. Se nota en su forma de comportarse, en su manera de moverse y en una actitud que se apuntala día a día de cara a llegar con una mentalidad de hierro al próximo Mundial de Francia. Finlandia se jugaba la vida y España tiró las bombonas de oxígeno a las aguas del Cantábrico. Las finlandesas, a estas horas, todavía andan buscando el tesoro. Jorge Vilda apostó por la pareja de moda en esta fase de clasificación, Virginia Torrecilla y Patri Guijarro, pero además, redobló la apuesta con una escudera con dotes suficientes para ordenar a las malabaristas porque se mimetiza con ellas a menudo, esa es Vicky Losada. El control del balón es una ley que la Selección aplica sin negociaciones, la idea es perfeccionar la filosofía y si algo hemos podido comprobar con los recientes éxitos de las categorías inferiores es que quizá hayamos elegido el camino correcto.

España encontró petróleo después de buscarlo durante veinte minutos con un buen gol de Marta Corredera, pero el tanto hizo que el equipo se relajase. Es cierto que con la clasificación en la mano, buscar la excelencia puede no ser un estímulo suficiente, pero sí lo es no cometer errores como los que propiciaron el empate de Finlandia. En el Mundial, ese tipo de fallos nos mandarán a casa de la manera más dolorosa. Reaccionó la Selección con un cabezazo de Jenni Hermoso que se coló en la portería de Finlandia tras un gran centro de Amanda Sampedro. La movilidad de Jenni es un regalo de los dioses. Los espacios y las posibilidades que le da al equipo son una bocanada de aire fresco cuando la habitación se llena de humo. Su protagonismo este año en el Atlético de Madrid será una grandísima noticia para todos. Ya lo verán. El tercer gol de Marta Corredera nos pilló casi yendo a por provisiones, un gol psicológico, una sentencia de muerte para Finlandia.


El equipo está bien armado. Se tocarán un par de cosas y se hará algún que otro ajuste de aquí a junio del año que viene, pero Jorge Vilda tiene claro el puzzle en su cabeza. Patri Guijarro es una de las piezas imprescindibles y lo es por méritos propios. Cuando la jugadora del Barcelona se enfunda la camiseta roja, la materia se transforma, se suelta la melena y puede ocurrir cualquier cosa siempre positiva para España. Su edad es un insulto.

La Selección convirtió el partido en un monólogo deslumbrante para la audiencia e incómodo y demasiado largo para Finlandia. Empiezo a sentir que a España se le queda corta cierta clase de rivales y que necesita probarse contra Los Vengadores para poder dar un paso adelante en su misión de ir saltando de tejado en tejado. La cosa se pondrá seria y el traje de superheroínas nos puede quedar bien. De momento, volamos con la misma energía que el balón que salió de los pies de Mapi León.

Foto cabecera Federación Cántabra de Fútbol

#LaDiferenciaPelayo: A España se le escapa una sonrisa

Por Irene García (@IreneGarciaO)

España vence a Israel (2-0) en La Condomina y roza el Mundial de Francia con los dedos.

No nos vamos a engañar, con la clasificación encarrilada y pleno de victorias, el clima invitaba al optimismo. De ilusión también se vive y este equipo sabe que, normalmente, se recoge aquello que se siembra. El trabajo bien pagado no suele ser habitual en estos días, pero La Roja está recibiendo su premio al empeño y a la confianza en un bloque al que Jorge Vilda no es capaz de renunciar. Y quizá, querer morir con las botas puestas nos de vida. Las noticias siguen siendo buenas a falta de que Austria nos de un motivo para abrir el champagne antes de tiempo. Habrá que esperar un poco más.

De momento, España sigue jugando a lo que sabe y ganando como casi siempre últimamente. La columna vertebral de la Selección pasa, primero, por la orden marcada por una defensa que, en ausencia de Irene Paredes, baila al ritmo de cualquier sustituta, que rinde con galones. A partir de aquí, lo que digan Patri Guijarro y Virginia Torrecilla. El dúo dinámico de Mallorca construye con armonía y destruye con tesón, y lo peor, es que parece sumamente sencillo. El primer tiempo fue un auténtico monólogo para España. Un carrusel de ocasiones ante el que Israel tan solo podía cerrar los ojos y esperar que no entrasen. Rezar tuvo su recompensa, aquella que se le negó a La Roja durante cuarenta y cinco minutos en los que se aburrió de intentarlo y se golpeó la cabeza una y otra vez contra el muro de las lamentaciones israelíes.


En el segundo tiempo, España redobló la apuesta manteniendo la compostura y ni perdiendo la paciencia, el gol caería por su propio peso. Mientras España dormía a Israel en sus brazos, Mari Paz Vilas, con un gran cabezazo y Alexia Putellas de penalti maquillaron la crónica de una muerte anunciada para Israel. A falta de 365 días para la cita en Francia, España llama a las puertas del Mundial con muchísimas esperanzas y todavía sin nada que perder.

Foto cabecera de Raúl Pelegrín Rodríguez

#LaDiferenciaPelayo: España también gana por oficio

Por Irene García (@IreneGarciaO)

Trabajada victoria de España ante Austria en Viena (0-1) que, prácticamente, nos asegura el billete para el Mundial de Francia 2019.

Es cierto que los antecedentes invitaban al optimismo. Quizá España salió al campo pensando demasiado en el pasado, en lugar de centrarse en el presente y Austria, agradeció el gesto y se creció. Durante la primera parte, España echó de menos todas esas cosas buenas que han sido costumbre durante los últimos tiempos, dejó el balón a su suerte y entró al trapo de una selección austríaca mucho más cómoda en la confrontación física que en la creación. España llegó poco, apenas nada, y la batalla en el centro del campo se mantuvo en un equilibrio perfecto entre la voluntad de Virginia Torrecilla por poner orden, y la apuesta por el cuerpo a cuerpo de las austríacas.



Hizo falta soltarse la melena y entender que este equipo funciona mucho mejor cuando se acuerda de lo bien que puede jugar. Los adornos estaban fuera de lugar, había que tirar de pico y pala para romper el muro austríaco y en esas, apareció un pase teledirigido de Mapi León para cruzar la frontera de Austria y caer a los pies de Jenni Hermoso. La delantera no es conocida por perdonarle la vida a ninguna arquero y España se adelantaba con lo justo (0-1). El final del partido terminó con el campo vencido hacia el área de Austria, cosa que nos gusta mucho más. Asoma otro Mundial y podemos decir que también sabemos sufrir. Será necesario de cara al futuro.

Foto cabecera I @SeFutbol

#LaDiferenciaPelayo: España derrite el hielo en Helsinki

Por Irene Garcia (@IreneGarciaO)

España vence a Finlandia en Helsinki (0-2) y pone pie y medio en el Mundial de Francia de 2019.

Para combatir el frío se puede correr. Aunque en este caso, fuese Finlandia la que persiguiese la pelota cual ratón detrás de un trozo de queso que huele, pero asume que está fuera de su alcance. España echaba vapor por la boca, y ambición por las orejas, y poco tardó el equipo dirigido por Jorge Vilda en quitarse el anorak y afrontar las temperaturas con decisión. La primera que suele por costumbre dar ese paso adelante es Irene Paredes. La central española es un insulto a la mediocridad. Hay algo en ella que me inquieta a la par que me fascina y es, que dentro de su cabeza, no sé si hace más frío que en la propia capital finlandesa. Fue ella quien, de nuevo, con un cabezazo inapelable, hizo entrar en calor a España. La vida sigue igual.

Jorge Vilda ha encontrado además en Virginia Torrecilla y en Patri Guijarro un muro infranqueable hasta para los caminantes blancos. Las dos mallorquinas, que llevan el clima templado en las venas, manejan los tiempos del partido como un diapasón, y para mí, empiezan a convertirse en la mejor pareja de baile que podemos ver en la medular.



España ha conseguido tener un libro de estilo. Y no me refiero a la obligación de jugar de esta o aquella manera, sino a tener recursos en diferentes circunstancias. Ante Finlandia hizo falta lo justo, pero La Roja no fue rácana en fútbol. Sí, muy práctica. Con el golazo de Olga García nada más arrancar la segunda parte, tocó guardar gasolina, sudar menos y soplarse algo más las manos para calentarse.

Es cierto que todavía hacen faltas pruebas de fuego para desarrollar las piernas y la cabeza a la altura de las grandes favoritas de cara al Mundial, pero lo más importante es que la Selección ya es una realidad. Muchos dicen que el frío es algo mental. Pues bien, de mentalidad este equipo va sobrado. Con pie y medio en Francia 2019, España no parece inmutarse de cara al lugar que ocupa, pero va dando pasitos de gigante. Si seguimos por este camino, la Selección tendrá posibilidades de salir victoriosa en su pelea frente a los molinos de viento. Esos que se nos cruzarán en el camino cuando llegue la hora de pelear por algo mucho más grande. De momento, el frío no nos echa para atrás, es más, nos sienta muy bien.

#LaDiferenciaPelayo: España, campeona de la Cyprus Cup

Por Irene García (@IreneGarciaRM)

La Selección Española Femenina se proclama campeona de la Cyprus Cup tras vencer a Italia en la final (2-0) con goles de Amanda Sampedro y Patri Guijarro.

Tras el partido frente a Holanda escribí que había que celebrar las buenas noticias. Que quizá no somos las mejores, ni mucho menos, pero cuando se trabaja, se lucha y se consiguen objetivos, nos podemos permitir un brindis de más. En Chipre, España ha dado otro paso adelante. Si ya el año pasado consiguió la Algarve Cup, un nuevo título alimenta las esperanzas y las ambiciones de un equipo que, siendo un poquito más viejo (o experimentado), ilusiona tanto o más que antes.

España no sabe especular, y esa también es una buena señal. Presionó a Italia desde el primer momento, aunque tanta voluntad provocó ciertos instantes de desorden. Alexia y Olga García gozaron de las ocasiones más claras en la primera parte para poner por delante a España, pero, una vez más, el equipo dirigido por Jorge Vilda no acertó en la definición y se marchó al vestuario con el ceño fruncido. La historia, hasta que nos midamos a alguna selección superior (recordemos que Holanda no lo fue) nos suena porque ya la hemos visto antes: España domina cada partido y no renuncia a su filosofía pase lo que pase. Se gana y se muere de pie.



En el segundo tiempo, el partido se puso de cara gracias al acierto de la pizarra. Del laboratorio de Jorge Vilda surgió una jugada de estrategia, que Amanda Sampedro mandó al fondo de la red para quitarnos los nervios, y sacudirnos esa sensación tan inquietante que nos recorre el cuerpo cuando monopolizamos el balón sin premio.

Italia intentó empujar a España hacia su campo para lograr el empate pero, un Jorge Vilda acertado en la gestión durante todo el torneo, dio entrada a Sandra Hernández y a Lucía García para desbaratar la intentona italiana. Hubo tiempo para que Lola Gallardo se luciese y para que Patri Guijarro confirmase su presencia con otro momento marca de la casa. Ese que finiquita partidos y añade títulos a las vidrieras. La mallorquina está casada con el gol en los últimos minutos. Y eso, nos encanta. Con una clasificación para el Mundial por delante, seguimos teniendo buenas noticias. Y en forma de copas, que, si me permiten el descaro, sientan mucho mejor. Barra libre para esperarnos lo mejor en un futuro no muy lejano.

Foto cabecera: @SeFutbol

#LaDiferenciaPelayo: España, a la final de la Cyprus Cup

Por Irene García (@IreneGarciaRM)

El equipo que dirige Jorge Vilda jugará la final de la Cyprus Cup ante Italia tras vencer a la República Checa (2-0) con goles de Irene Paredes y Alexia Putellas.

Volvemos a tener buenas noticias. Primero y la más importante, que España jugará otra final (recordemos la del año pasado en la Algarve Cup en la que además fuimos campeonas). Segundo, que el equipo dirigido por Jorge Vilda sabe sufrir. La República Checa planteó un partido más físico que con el balón en los pies, y a España le costó unos minutos darse cuenta de que era necesario tomar el control y no contemporizar. Virginia Torrecilla y Patri Guijarro volvieron al once titular y eso tuvo sus consecuencias. Si en el primer partido fue la central del Montpellier la que dio un paso adelante, esta vez, Patri Guijarro quiso formar un tándem perfecto mallorquín y de sus botas nacieron algunas de las ocasiones más claras de España en la primera parte. Solo la mala suerte y los palos privaron a España de irse con ventaja a los vestuarios, una costumbre no del todo agradable.



En el segundo tiempo, a España le hizo falta sufrir y esperar. Sabemos que paciencia sobra, pero ahora también hemos sabido entender que el momento llegará. Llegó de la mano (o de la cabeza mejor dicho) de Irene Paredes para firmar otra exhibición de la defensa del PSG. No exageramos si confirmamos que estamos ante una de las mejores zagueras del mundo. Gracias al tanto de Irene, España pudo quitarse la camisa de fuerza y buscó el tanto de la tranquilidad. España no quiso conformarse y nunca se fió de una marcador tan corto. Otro síntoma de madurez. Ya en el tiempo añadido, Alexia Putellas maquilló el marcador con el 2-0 y observamos que España sigue por el buen camino. Por lo menos, así lo confirma otra final.

#LaDiferenciaPelayo: Dominio absoluto, premio nulo

Por Irene García (@IreneGarciaRM)

El equipo que dirige Jorge Vilda no consigue pasar del empate a pesar de dominar durante todo el partido a Bélgica. El domingo, el tercer partido frente a la República Checa.

España se enfrentaba a un enemigo conocido en su segundo partido de la Cyprus Cup. Una Bélgica que nos traía buenos recuerdos y que cumplió con el guión. Con el mismo guión cumplió España, aunque esta vez de manera menos eficiente. Eso sí, España dominó hasta la saciedad, hasta el aburrimiento, apenas tuvo que defender, porque siempre tuvo el balón en los pies. Bélgica, por el contrario, se cansó de correr detrás de él. Lástima para las belgas, cuya venganza tendrá que seguir esperando.

La circulación hacia las bandas volvió a ser la tónica dominante del encuentro. Desde el medio, una Marta Carro omnipresente, destruía y construía como si hubiese estado jugando en este equipo durante toda su vida. Y no olvidemos que debutó el pasado miércoles ante Austria. Jenni Hermoso volvió a aportar todas las soluciones posibles, cuando los caminos más claros los cerraba la defensa belga; y Mari Paz, una pesadilla para las centrales, buscó sin encontrarlo un remate de cualquier forma y color que supusiese el primer tanto para España. La primera parte había sido un monólogo y la puntería castigaba a la Selección de manera inmerecida.


En la segunda parte, el asedio disminuyó provocado quizá por demasiados cambios que desestabilizaron el centro del campo y distrajeron a España.El ritmo bajó, y el equipo que dirige Jorge Vilda tuvo que empujar más de lo que estaba previsto para acercarse a la portería de Bélgica. El premio podría haber llegado en un penalti cometido sobre Lucía García (que dejó muy buenas sensaciones en los minutos que disputó con un descaro sorprendente y un oficio admirable), pero el disparo de Mari Paz Vilas lo detenía la guardameta belga. No hubo tiempo para más y España se fue con las manos vacías, a pesar de la superioridad. Faltó suerte, sobró todo lo demás.

Foto cabecera/ Federación Belga